La Abogacía: Garantía de independencia judicia
La Abogacía: garantía de independencia judicial
En un contexto donde la “separación de poderes” se ha convertido en un eslogan vacío, la verdadera defensa del Estado de Derecho recae en la independencia judicial real.
El llamado “cuarto poder” —la Administración— condiciona de hecho el funcionamiento del sistema, haciendo evidente que la separación teórica entre poderes no basta para garantizar justicia.Frente a este panorama, la Abogacía emerge como el único contrapoder jurídico efectivo, indispensable para preservar la independencia judicial y proteger los derechos de la ciudadanía.
Una Abogacía libre, crítica y no subordinada es la única que puede cumplir ese papel esencial en una democracia madura.